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A la séptima edición del K Series de San Martín de los Andes no le faltó absolutamente nada, contó con todos los condimentos necesarios para dejar en claro porque cerca de mil personas la eligieron para poner al límite sus condiciones deportivas.
La belleza paisajística inigualable del lugar se complementó a la perfección con una organización seria que se encargó de estar en todos los detalles para que los competidores disfruten de una cita que presentó una trazado exigente en al que no le faltó nada. Césped, piedras, barro, arena, tierra suelta; subidas interminables, bajadas técnicas, bosque de pinos, bosque patagónico, senderos de montaña, un campo de golf y otro de Polo fueron parte de una escenografía que será difícil de olvidar para quienes participaron. Y como si todo esto fuera poco, el emblemático Volcán Lanín irrumpió en escena en más de una ocasión.

Cuatro fueron las distancias que presentó en esta ocasión la organización de la carrera: 30, 21, 10 y 5 kilómetros. El disparo de largada se escuchó a las 11 de mañana y a partir de allí comenzó la aventura para los corredores que llegaron desde Colombia, Uruguay, Chile, Brasil y Argentina.

El primer tramo se desarrolló en un interminable bosque de pinos, luego apareció la ladera de una montaña hasta comenzar, cerca del kilómetro 5; a subir por una trepada interminable que depositó a los protagonistas en un sector en el que se tenía una vista única de la Cordillera de los Andes con el Lanín como actor principal. Los obstáculos naturales no dejaban de sorprender y un bosque bien patagónico era el escenario para encarar la segunda gran trepada.

Los puestos de hidratación y la señalización fueron perfectas. No faltó nada y colaboraron con la energía necesaria para hacer frente a la prueba.

Una bajada muy técnica de dos kilómetros abrió la puerta al último tramo y el Campo de Golf avisaba que la llegada estaba cada ve más cerca. La música levantaba el ánimo de los más cansado y el aliento de la gente aportaba lo necesario para que los dolores de piernas queden al margen.

El arco de llegada, en pleno Campo de Polo; le dio la bienvenida a los participantes y consagró a los ganadores de una cita que activó la cuenta regresiva para el Mundial de Montaña que se desarrollará el mes que viene en Villa la Angostura.

En 30 Kilómetros el ganador fue Sergio Pereyra, el hombre de Junín de los Andes cruzó la meta en 2:14:27 y se llevó la ovación de la tarde. Segundo llegó Cristian Castillo (San Martín de los Andes) y tercero fue Walter Millar (Cervantes). En tanto, entre las damas la zapalina Roxana Flores fue la más veloz, seguida por Jimena Curelli (Mendoza) y Nadia Tanoni (San Martín de los Andes).

En la media maratón de montaña (21km) festejó el hombre del Complejo Chacras de Zapala. Kevín Dure (1:37:10) dominó de punta a punta y se quedó con un primer puesto que lo ilusiona de cara al mundial de distancia corta del mes que viene. El podio se completó con Jaime Moyano (Bariloche) y Miguel Cabrera (Viedma).

Planifiqué esta carrera y por suerte pude cumplir el plan al pie de la letra. Salí fuerte, encaré muy bien la subida y luego mantuve. Esta carrera es un buen panorama de cara al mundial, tiene muchas similitudes y pude hacer una buena carrera. Ahora se me viene un mes muy duro, con mucho volumen de montaña para estar en el mundial”, explicó Kevín Dure luego de la premiación.

La dueña de casa, Yannifer Castro; celebró entre las damas y compartió podio con Lorena Cofré (Choele Choel) y la zapalina Vanina Namuncurá.

Por último, en 10 kilómetros los primeros en cortar la cinta fueron René Parra y Verónica Galván.

Aquí los resultados en cada distancia: k21series.com/sma/resultados

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