Que de un pueblo de 5900 habitantes, rodeado de valles y mar (un fiordo), es casi imposible de pensar que de allí haya salido el mejor atleta del 2021. Este lugar no es Kattegat (donde transcurre la mayor parte de la trama de la serie Vikings), sino que es Ulsteinvik, una localidad al noroeste noruego, cercano al Mar de Noruega y de la Península de Romsdal.

En esa pequeña localidad, de menos de 4 kilómetros cuadrados de superficie, nació Karsten Warholm el 28 de febrero de 1996. Actualmente, según World Athletics, el mejor atleta del 2021. Físicamente, no tiene nada que envidiarle a los musculosos vikingos que aparecen en las películas. Tonificado, ojos azulados, pelo rubio, alto y pega gritos al mejor estilo de Ivar el Deshuesado (líder vikingo del Siglo IX que dirigió al ejército pagano en varias invasiones). Así como los escandinavos siempre se caracterizaron por la navegación, el explorar y las conquistas de tesoros, Warholm también puede estar orgulloso de sus logros en medallas. 

Apareció en la plana internacional por primera vez en el año 2013, los especialistas allí ya lo señalaban como alguien en quien poner la lupa. Ganó el Mundial de octatlón Sub 18 en Donetsk, Ucrania, con un margen de casi 200 puntos de diferencia y varias de sus marcas en las diferentes disciplinas habrían sido competitivas en pruebas individuales. Luego, pasó a la categoría Sub 20 y, por ende, al decatlón. En el Campeonato Europeo de la categoría, disputado en 2015 en la ciudad sueca de Eskilstuna, cosechó dos medallas de plata, una en el deca y la otra en los 400 metros. Ese año, comenzó a marcar récord nacionales en la categoría suya y, también, una plusmarca nacional en mayores.

 

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El 2016, fue año olímpico y su primer año en mayores. Esa temporada, también vino acompañada de un cambio para él, dejó atrás el decatlón y se dedicó plenamente a los 400 metros con vallas (junto a los 3000 metros con obstáculos una de las pruebas más duras de la pista). Y en ese primer año no le fue nada mal, rompió el récord noruego con un registro de 49,62s, llegó a la final europea y clavó una semifinal olímpica, volviendo a bajar su registro a 48,49s.

Es sorpresivo que un atleta de Noruega hoy en día sea tan dominante, más que nada en una prueba siempre fue dominada por afros. Caso de Kevin Young, Edwin Moses, Kerron Clement (oro en Río 2016) o el ugandés John Akii-Bua. Warholm se convirtió en una máquina de acumular logros. En el año 2017, se quedó con su primer Mundial de atletismo, celebrado en Londres con una marca de 48,35s. En 2019, hizo la segunda mejor marca de la historia: 46,92s. Además, defendió su título del mundo, en el Mundial de Doha.

Además de estos logros, Warholm tiene un gran sentido del humor. Es fanático de disfrazarse y su principal cómplice es Leif Olav Alnes, su entrenador, que le saca más de 40 años: “Nos divertimos mucho juntos y compartimos el mismo humor”. También, tiene una pasión por los ladrillos Lego, ha sabido construir torres o hasta autos con ellos durante el confinamiento por la pandemia del Covid 19.

Su 2021 simplemente fue brillante. El 1 de julio, en la primera carrera de la temporada, de local, en Oslo, rompió el récord de Kevin Young, vigente desde 1992 con una marca de 46,70s. Un mes más tarde, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se colgó su primer oro en una cita olímpica y volvió a mejorar la plusmarca, está vez con 45,94s, pulverizó su propio registro por 0,76 segundos y dejó un grito vikingo que quedará en la historia olímpica.

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